“El destino y yo no teníamos los mismos planes” Javier Artero, futbolista con Esclerosis Múltiple.

“El destino y yo no teníamos los mismos planes” Javier Artero, futbolista con Esclerosis Múltiple.

Javier Artero (Madrid, 1975) se convirtió en futbolista profesional en los años 90 y fue una de las primeras personas conocidas en España cuyo diagnóstico de Esclerosis Múltiple se hizo público.

Artero, que cuidaba su alimentación y hacía muchísimo deporte, tenía unos bajones físicos tremendos e inexplicables. Una de las decisiones más difíciles de su vida fue la de abandonar su carrera deportiva, en el año 2002, tras el diagnóstico de Esclerosis Múltiple. Pero lo que vino después, fue mejor: “De algo malo puede salir algo bueno”, asegura.

Con 26 años y jugando en el equipo escocés Dundee, te enteraste por la prensa de que tenías EM. “Artero, diagnosticado con Esclerosis Múltiple”, era el titular. Una manera muy incómoda de saberlo, ¿cierto?

Supe que tenía EM en el verano 2001, justo después de volver de una pretemporada larguísima en Italia. Tuve un mareo muy extraño al levantarme y el médico pensó que se debía a una intervención reciente en el dentista, así que me mandó para casa. Al llegar a casa todo empeoró y fui al hospital. En un momento de desconcierto y miedo absolutos, leí aquella noticia en el periódico.

No hay una manera bonita de que te den un diagnóstico así, pero en mi caso fue un shock tremendo porque afectaba directamente a mi carrera deportiva, al fútbol. Además, yo estaba solo en otro país. Pero, más que la manera de saberlo, me importaba comprender de qué se trataba aquello.

Tu familia se mantuvo junto a ti de manera incondicional, 12.000 personas se pusieron en pie y gritaron tu nombre en el estadio Dens Park. Además, cuando alertaron a Sara -tu entonces novia- que su futuro junto a ti podía ser difícil respondió: “Si él acaba en una silla de ruedas, yo quiero ser quien empuje esa silla”. ¿Qué ha representado para ti el apoyo de los demás?

El apoyo lo es todo, pero yo entendí que era un problema mío y lo tenía que resolver yo. En aquel momento lo que más me preocupaba era no volver a ver más a mis padres y a mi hermano. En este periodo me di cuenta de que cuanto mejor estuviera yo, mejor estarían los míos, así que decidí estar lo mejor posible.

El caso de Sara, mi mujer, fue especial. Cuando la conocí yo ya estaba enfermo. Cuando se lo conté y su decisión fue acompañarme. Eso me da la medida de lo que ella sentía por mí. No le importó. Me aceptó enfermo. Eso me pasó a mí y le puede pasar a cualquiera.

¿Qué has aprendido al vivir con Esclerosis Múltiple?

He aprendido a conocerme y a aceptarme. Hay otras personas con otros dramas. En la vida pasan cosas sin que nadie las decida. Vienen. Creo que lo mejor en estos casos es aceptarlas, vivir con ellas, aunque esto es fácil de decir y no tanto de hacer. Siempre me he considerado un afortunado porque la Esclerosis Múltiple me ha tratado bien hasta el día de hoy. Pero entiendo cualquier decisión que una persona con EM pueda tomar una vez que te diagnostican, porque es muy duro. Todos estamos legitimados a llevarlo de una manera o de otra. A veces, sobre todo al principio, no es fácil. Pero hay que seguir mirando hacia delante, y yo ya llevo 20 años viviendo con EM. Uno puede ser feliz, se puede enamorar, puede tener hijos… Se pueden hacer cosas importantes en la vida.

Dices: “Lo mejor de mi vida me ha pasado estando enfermo”. Después del diagnóstico volviste a los campos de fútbol, formaste parte de la creación de una multinacional, viajaste por toda Latinoamérica durante años, trabajaste en el Real Madrid TV, fuiste presidente del C.D.C. Moscardó, y creaste una fundación. Además, ha formado una gran familia. Si pudieras retroceder en el tiempo, ¿cambiarías algo?

Yo entregué mi vida al fútbol de una manera absoluta. Pensaba que era lo único que podía hacerme feliz. Y cuando estaba en mi mejor momento futbolístico, pasó esto. Ahora, mirando hacia atrás, veo que el fútbol no tiene ni punto de comparación con lo que me provoca mi mujer, mi familia, mis ganas de vivir. Me doy cuenta de que cuando llegó la enfermedad pensé que todo había acabado, mientras que todo lo importante estaba empezando. He decidido seguir adelante, estando enfermo.

¿Cuáles son tus “líneas rojas” en la enfermedad?

Tienen que ver con la medicina y con el tratamiento. Soy consciente de lo que me pasa, de lo que me hace mal, de lo que me hace bien, y también soy muy muy consciente de que el mundo evoluciona. En la conferencia sobre investigación a la que asistí hace poco escuché por primera vez a un neurólogo diciendo: “Esto lo vamos a curar”. Soy disciplinado con mi tratamiento, mis visitas médicas, mis resonancias, mis análisis de sangre. Soy consciente de que estoy mucho mejor porque el mundo evoluciona y porque hay personas que emplean sus recursos en investigar. Todo lo que rodea la Esclerosis Múltiple es muy importante para que los que estamos enfermos salgamos adelante. Sé que el mejor camino es hacer caso a los que saben.

Recientemente has presentado el libro “Vivir con esclerosis múltiple”, en el que recoges tu proceso vital. ¿Qué te llevó a escribirlo?

Fue difícil porque me cuesta hablar de mí mismo. Un buen amigo me propuso contarlo y tuve dudas. Pensé que no era capaz y que no le iba a interesar a nadie, pero siempre estoy dispuesto a contar mi experiencia, porque creo que viene bien.

Un día, hablando con Sara, llegamos a la conclusión de que si había un chaval de 26 años -como yo cuando estaba en Escocia- a quien le acabaran de diagnosticar EM, con sus dudas, sus miedos… y un libro así le podía ayudar, merecía la pena. No es el libro que yo quería escribir, pero sí es el libro que me habría gustado leer. Este es el sentido del libro.

 

Javier Artero protagonizó, junto con otras caras conocidas, el vídeo de la campaña “Mójate por la Esclerosis Múltiple” el pasado año. Recientemente ha publicado el libro “Vivir con esclerosis múltiple”. Los beneficios de las ventas irán destinados a apoyar la labor de Esclerosis Múltiple España.

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