Científicos de la Universidad de Oviedo consiguen predecir el comportamiento de redes neuronales cultivadas

Científicos de la Universidad de Oviedo consiguen predecir el comportamiento de redes neuronales cultivadas

Una investigación liderada por la Universidad de Oviedo ha conseguido predecir, en cultivos celulares en laboratorio, el desarrollo y comportamiento de redes neuronales, lo que puede resultar de utilidad en el diseño de tratamientos para enfermedades como la epilepsia, la Esclerosis Múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica, el párkinson o el alzhéimer.

Los científicos han llegado a esta conclusión tras analizar la evolución de la actividad eléctrica de neuronas corticales de ratón que se desarrollan en vitro. Para ello emplearon un enfoque metodológico que combina la utilización de microchips (MEAs), que han permitido registrar la actividad eléctrica neuronal, y técnicas de machine learning de análisis de datos.

De esta manera vieron que los patrones iniciales de la actividad eléctrica neuronal pueden predeterminar la actividad de las redes neuronales maduras. El trabajo, participado por investigadores del Instituto Universitario de Biotecnología de Asturias (IUBA), del Área de Proyectos de Ingeniería (API), del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y del Departamento de Psicología, ha sido publicado recientemente en Scientific Reports, del Grupo Nature.

El profesor de la Facultad de Psicología y firmante del artículo Antonello Novelli destaca que los resultados del estudio demuestran que es posible conocer cómo serán las conexiones definitivas entre neuronas en cultivo en el laboratorio a partir de sus primeras fases de desarrollo: “Hemos comprobado que, si bien existe variabilidad en los parámetros electrofisiológicos entre los distintos cultivos, es posible predecir en gran parte la evolución de la actividad eléctrica de estos cultivos en las diferentes etapas de su desarrollo”.

También sugirió que estas técnicas se podrían aplicar en el estudio de neurofármacos para patologías como la epilepsia o enfermedades inflamatorias o neurodegenerativas.

Novelli señala además otra posible aplicación en el campo de los trastornos del espectro autista (TEA): “Hoy sabemos que no todos los niños con TEA consiguen desarrollar las mismas capacidades. Es posible que en un futuro podamos predecir también las posibilidades de desarrollo de las capacidades de cada niño en función de la evolución de sus patrones electroencefalográficos”.

-Fuente consultada: Noticiasde

-Artículo científico original: En Scientific Reports

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