Un fármaco experimental revierte la pérdida de movilidad y visión en un modelo de Esclerosis Múltiple

Un fármaco experimental revierte la pérdida de movilidad y visión en un modelo de Esclerosis Múltiple

Un equipo de investigadores de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) ha estudiado los efectos de la kamuvudina-9 (K-9) en un modelo animal de Esclerosis Múltiple. Los resultados muestran que el compuesto no solo frenó el deterioro neurológico, sino que permitió a los animales recuperar parte de la movilidad y la visión que habían perdido.

El estudio, publicado en Science Translational Medicine, se centra en uno de los grandes retos de la investigación en Esclerosis Múltiple: conseguir no solo detener el daño neurológico, sino también favorecer la recuperación de funciones ya afectadas.

¿Cómo actúa K-9?

El compuesto actúa sobre el inflamasoma, un mecanismo relacionado con la respuesta inflamatoria de las células. Cuando se activa de forma excesiva, puede contribuir al daño del sistema nervioso.

En los animales tratados, los investigadores vieron una mayor protección de los axones (las prolongaciones de las neuronas que transmiten los impulsos nerviosos) y de la mielina, la capa que recubre muchas de estas fibras.

Además, los ratones presentaron niveles más bajos de neurofilamento de cadena ligera (NfL), un biomarcador relacionado con el daño de las fibras nerviosas.

Un medicamento derivado de tratamientos contra el VIH

K-9 pertenece a una familia de compuestos desarrollados a partir de los inhibidores de la transcriptasa inversa de nucleósidos o nucleótidos (ITIN), algunos de los cuales se utilizan para tratar el VIH y la hepatitis B.

Los investigadores también analizaron datos sanitarios de más de tres millones de personas en Estados Unidos. Encontraron una asociación entre el uso de estos medicamentos y una menor frecuencia de diagnóstico de esclerosis múltiple y de recaídas. En concreto, observaron un 41 % menos de riesgo de diagnóstico y un 36 % menos de recaídas anuales.

Sin embargo, estos datos son observacionales y no demuestran que estos medicamentos prevengan la Esclerosis Múltiple ni que sean directamente responsables de esta reducción.

¿Es ya un tratamiento para la Esclerosis Múltiple?

No. Los resultados más llamativos se han obtenido en ratones, por lo que todavía no se puede saber si K-9 tendrá los mismos efectos en personas con EM.

Serán necesarios nuevos estudios y ensayos clínicos en humanos para comprobar su seguridad, determinar las dosis adecuadas y evaluar si realmente puede ayudar a recuperar funciones neurológicas.

Aun así, los resultados abren una línea de investigación de interés: actuar sobre determinados mecanismos inflamatorios para proteger las fibras nerviosas y estudiar si es posible recuperar funciones que ya se han perdido.

Por ahora, K-9 sigue siendo un compuesto experimental, pero sus resultados contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la Esclerosis Múltiple y a explorar nuevas estrategias terapéuticas.

La investigación es fundamental para el avance hacia más respuestas

Resultados como este muestran hasta dónde puede llegar la investigación cuando se destinan recursos a comprender mejor la Esclerosis Múltiple y buscar nuevas opciones de tratamiento. Pero para que nuevas investigaciones puedan avanzar, es fundamental seguir apoyando la ciencia.

El Proyecto M1 impulsa la investigación en Esclerosis Múltiple, especialmente en formas progresivas, para mejorar el conocimiento de la enfermedad y avanzar hacia nuevas soluciones para las personas que conviven con ella.

Tu colaboración también forma parte de ese avance. Dona al Proyecto M1 y ayuda a que la investigación siga avanzando.

Fuentes